jueves, 12 de agosto de 2010

El Jurunga Muertos

La profanación de los presuntos restos del Libertador que se hallan en el Panteón Nacional ha sido llevado a cabo por un grupo de personas ataviadas de extraterrestres, con la eventual finalidad de acusar a los colombianos de haber asesinado a Bolívar. Chávez está empeñado en demostrar que Bolívar murió envenenado y se va a apoyar en lo dicho por un médico de Johns Hopkins, de Baltimore, USA, quien dijo que el arsénico usado medicinalmente en la época pudiera haber sido un factor iatrogénico, contributivo a la muerte de Bolívar. Pero de allí a la acusación de un asesinato hay mucho trecho. Sin embargo, el orate está gastando millones en tratar de sembrar la idea con fines de contra ataque a Colombia por las acusaciones que este país hace de la relación Chávez-FARC. Chávez está dispuesto a llevarnos a una guerra absurda con Colombia para darle una patada a la lámpara. Hugo Chávez, Elias Jaua y Nicolás Maduro son los responsables directos de esta manipulación.

Los restos del Libertador
Revisando los relatos de los sucesivos enterramientos de Bolívar, no hay elementos para suponer que los restos se encontraron a salvo de los elementos. En Santa Marta fue enterrado tres veces, pues sus restos debieron ser trasladados, una vez por daños a la tumba por un terremoto (el féretro quedó parcialmente destruido), y otra vez por inundaciones en la Iglesia de Santa Marta las cuales dejaron expuesto el féretro y los restos al lodo y la humedad por un tiempo relativamente prolongado.
Cuando los restos llegan a Caracas, son examinados por José María Vargas, quien dictamina que se encuentran en estado "deleznable" (a punto de volverse polvo) y oscuros debido a la exposición a la humedad. Se lavan los huesos, se barnizan y se rearman con hilos de plata y plomo, no sin que se pierdan muchos de los huesos pequeños como las falanges de las extremidades.
Cuando el cuerpo se pasa de la Catedral al Panteón Nacional, nadie reabre la urna, por lo que es de suponer que no hay cambios desde 1842 hasta 1878. Sin embargo, en 1913 se procede a la remodelación del Panteón Nacional debido a que el techo se cayó precisamente sobre la tumba de Bolívar, aplastando la tapa de la urna de plomo y la de madera, cayendo ambas sobre lo que quedaba del esqueleto, especialmente hacia el lado del cráneo.
En 1947, durante el Trienio adeco, se efectuaron remodelaciones en la Cripta de los Bolívar en Catedral, encontrándose que todas las tumbas habían sido profanadas, excepto la de María Antonia Bolívar. Lo curioso es que entre los restos esparcidos, el Doctor José "Pepe" Izquierdo encuentra los restos de un cráneo que, no sólo se encontraba barnizado, tal como relata Vargas que se hizo con los de Bolívar, sino que muestra signos de haber sido sometido a una autopsia. El único miembro de la familia Bolívar cuyos huesos estaban barnizados y que fue sometido a autopsia fue Bolívar, por lo que Izquierdo acude a la Asamblea Nacional Constituyente de la época, y una comisión encabezada por Andrés Eloy Blanco y conformada por Mario Briceño Iragorry, Vicente Lecuna y Rafael Caldera entre otros, dictamina, sin abrir la urna (por lo menos que se sepa) y con apoyo de "testimonios" de miembros de la Academia Nacional de la Historia, que los restos del Panteón son los del Libertador.
El cráneo de la Cripta de los Bolívar desaparece después del Golpe de Estado de 1948, y el relato de los hechos sólo queda plasmado en un libro titulado "El cráneo del Libertador" editado en 1955 por el Dr. José Izquierdo.
Ahora, personalmente, viendo el video de los supuestos restos de Bolívar, a mi modo de ver es altamente improbable que los que vemos dentro de esa urna sean los restos del Libertador. Se encuentran en unas inusuales buenas condiciones para todos los avatares que sufrieron, demasiado enteros (hasta las costillas se encuentran casi intactas) y el cráneo se encuentra sin rastros de daño. Muy raro todo esto.
Otro dato adicional a este arículo de ND que yo me atrevo a expresar es el hecho del comentario del propio Chávez acerca de que "se apreció (en el acto de exhumación) una bota de cuero" a la que, incluso, "se le notaba la marca". Si ello es así, ¿cómo es posible que al destapar el féretro se vieran los dos peronés y las dos tibias que conformaban ambas piernas? ¿No sería lógico que un par de dichos huesos fueran invisbles toda vez que la susodicha bota debería ocultarlos?
[Tomado de ND]

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