Miguel Méndez Rodulfo: Las viviendas de Manacho
Ciudad Caribia es un complejo urbanístico ubicado en el
estado Vargas, que se inauguró en agosto de 2011, con la asignación de 602
viviendas a familias damnificadas de los barrios Nueva Tacagua, Blandín y
Federico Quiroz. Sin embargo, esta ciudad socialista está enclavada en unos
terrenos declarados previamente como zona protectora de Caracas, además que
esas áreas están afectadas por la falla de Tacagua. Nada de esto le importó al
Presidente de la República, cuando en un viaje en helicóptero hacia Maiquetía,
divisó estos parajes vírgenes y nació en él la idea, el sueño, de construir una
ciudad que albergara la formación del nuevo hombre revolucionario. Un hombre de
vocación bucólica, un llanero integral que se incomoda con la agitada vida
citadina, no podía menos que concebir un modelo de ciudad campestre, donde no
tuvieran cabida los “males” de la ciudad formal.
De los sueños de Chávez, al proyecto encargado a la
empresa cubano venezolana, Alba Bolivariana, transcurrió un buen tiempo, y de
allí al inicio de la construcción en marzo de 2007 (16 organismos del Estado
trabajaron simultáneamente en las edificaciones) pasó otro lapso importante. El
proyecto contemplaba la construcción de 20.000 viviendas al concluir todas las
obras en 2012; sin embargo, se dijo al inicio de los trabajos que la primera
etapa, contentiva de 800 apartamentos, estaría culminada en 2009. Tendrían que
pasar dos años más para que en 2011 apenas se entregaran 602 viviendas. Como
vemos Ciudad Caribia primero fue un sueño caprichoso, luego un proyecto multi
ministerial y finalmente una obra de Estado; de manera que no fue como algunos
opinan producto de la improvisación. Lo que pasa es que hubo un notable
incumplimiento de las leyes, reglamentos y normas de planificación territorial
y de desarrollo urbanístico; además que privó la incompetencia, así como la
negligencia y sobre todo la corrupción. Todo ello se combinó para que el Estado
venezolano cometiera una gran estafa inmobiliaria contra los ciudadanos
desfavorecidos que merecían una verdadera solución a su problema habitacional.
El pasado sábado 2 de junio, a las 5 am, una fuerte
ventolera arrancó de cuajo buena parte de la pared que conforma la fachada de
dos apartamentos en el edificio 1 de la terraza “D”, de Ciudad Caribia. Con la
pared también volaron la ventana, el colchón, una mesa de noche y varias piezas
de ropa. Los vecinos se quejaban de que: “se volaron hasta los tornillos que
sujetaban las placas de drywall. Las paredes son de cartón piedra, cuando
llueve hay filtraciones. Las cañerías están tapadas, las paredes abombadas y
agrietadas Hay que estar pendiente de los vidrios de las ventanas para que no
se exploten cuando se producen vientos fuertes”.
Un informe publicado por el tabloide Últimas Noticias atribuido a la Fundación Misión Hábitat, en el cual se exponían los resultados de una inspección hecha por la empresa Grupo Yabadi 93 Construcciones, CA, en fecha 17 de abril de 2012, revelaba que se habían detectado 1.311 problemas en 56 edificios atendidos y que los problemas más comunes encontrados fueron: filtraciones en griferías, techos y fachadas; reparaciones en las juntas de las paredes montadas con el material conocido como drywall, grietas en los frisos y problemas en la plomería de los apartamentos.
Un informe publicado por el tabloide Últimas Noticias atribuido a la Fundación Misión Hábitat, en el cual se exponían los resultados de una inspección hecha por la empresa Grupo Yabadi 93 Construcciones, CA, en fecha 17 de abril de 2012, revelaba que se habían detectado 1.311 problemas en 56 edificios atendidos y que los problemas más comunes encontrados fueron: filtraciones en griferías, techos y fachadas; reparaciones en las juntas de las paredes montadas con el material conocido como drywall, grietas en los frisos y problemas en la plomería de los apartamentos.
El informe indicaba que eso era consecuencia de un
“inadecuado diseño de fachadas que dificulta acoplar los paneles de
fibrocemento a la estructura, lo cual genera grietas que permiten la
percolación de fluidos al interior de la vivienda”.
La explicación del documento presentado expresa que, para
agilizar el tiempo de construcción y diversificar los materiales, “se introdujo
fibrocemento y cartón yeso para fachadas y áreas internas”. No hubo
improvisación, hubo negligencia, malas prácticas, intención malsana y ánimo de
lucro, tal es la estafa consumada contra el pueblo venezolano.
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